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El periodo de transición en la temporada ciclista y su importancia a nivel físico y psicológico.

18 de octubre de 2018

(Carlos Jimenez, lic. ciencias del deporte)

Esta vez aprovechamos la ocasión para hablar de un tema que esta de actualidad por el momento de la temporada en el que nos encontramos; el llamado “periodo de transición”, es decir, lo que se hace en las fechas que comprenden desde el fin de una temporada de competiciones y el inicio de la preparación o “pretemporada” siguiente.
En estas fechas es muy común el llegar un tanto saturado de entrenar y competir hasta un punto en el que al final “lo haces por inercia”, sin ser la competición ese regalo o premio a una serie de entrenamientos bien hechos que se afronta con ilusión como a principios de tu temporada, si empiezas a sentir esto que describimos, es muy probable que tengas una fatiga acumulada, esa fatiga puede ser psicológica (la mas común en estos casos) o física (tu cuerpo necesita un respiro que desde comienzos de la temporada apenas ha tenido). Para comenzar con buen pie la siguiente temporada es necesario realizar un correcto periodo de transición del que personalmente
destacaría 2 fases:

  • Fase de recuperación psicológica: 2-3 semanas (según necesidad y tiempo disponible hasta próximos objetivos); dejamos al margen todos los entrenamientos programados y su objetivo es el descanso y recuperación, se pueden realizar actividades esporádicas pero siempre a demanda de las sensaciones y ganas de entrenar (caminata, salida tranquila en grupo, ruta en mountain bike turística, partido de tenis con los amigos, surf…)

  • Fase de retorno a la actividad programada: (2-4 semanas según necesidades); venimos de una fase de recuperación y regeneración completa y proseguimos con esta fase cuyo objetivo principal sigue siendo la recuperación, es decir, entrenamos por debajo de la media de exigencia anual pero poco a poco favorecemos un entorno propicio para comenzar la pretemporada de una manera lo menos brusca posible y con actividades no específicas que no nos lleven de cierto modo a una especialización temprana en nuestros gestos deportivos, es el momento de comenzar a realizar actividades como el senderismo, la natación, el mountain bike, el remo, esquí de fondo, patinaje… en definitiva programar actividades que posean un mismo modelo de rendimiento o similar al ciclismo (cualidades físicas), pero sin saturar desde el “minuto uno” tu mentalidad con bici y solo bici. Es también buen momento para incluir tus ejercicios de corrección postural (si es que se necesita), terminar de rehabilitar una hipotética lesión vieja, realizar trabajo compensatorio en la sala de musculación, etc.

Desde 360 cycling aconsejamos a todos los ciclistas que busquen seguir progresando que no comiencen un nuevo plan sin asegurarse una optima recuperación y recalcamos que no por saltarse pasos se llega antes al objetivo, si tienes dudas de cómo hacer las cosas bien ponte en manos de profesionales del deporte.